La instrumentación industrial está considerada como la ciencia de la medición y el control de los sistemas automatizados. Las aplicaciones de esta tecnología proliferan en la investigación tecnológica, la industria y la vida cotidiana.

Desde sistemas de control para motores de automóviles hasta termostatos domésticos, pilotos automáticos de aviones, fabricación de fármacos, centrales eléctricas, petróleo y gas, refinerías, etc.

El primer paso del funcionamiento de la instrumentación industrial, como ya hemos comentado anteriormente, es la medición. Si no podemos medir algo, es realmente inútil tratar de controlarlo. Este «algo» suele adoptar una de las siguientes formas en la industria:

  • La presión del fluido
  • El flujo de los fluidos
  • La temperatura de un objeto
  • El volumen de fluido almacenado en un recipiente
  • La concentración química
  • La posición de la máquina, el movimiento o la aceleración
  • Las dimensiones físicas de un objeto
  • El Recuento (inventario) de objetos
  • El Voltaje, la corriente o resistencia eléctrica, etc.